Argentina: Por un aborto legal, seguro y gratuito

El 8 de agosto 2018 el Senado de Argentina vota por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. KITUS Online conversó con Astrid Baumann, feminista anticapitalista, columnista de géneros e integrante de la organización Arde Pandora, sobre el proceso que culminó en este gran momento.

¿Qué significará la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo para las mujeres en Argentina?

 

Signifíca para las personas gestantes, mujeres y varones trans de Argentina pagar una deuda muy grande que se tiene con nosotras desde que se reinstauró la democracia en 1983. En realidad, si nos ponemos un poquito más estrictas, desde que se logró la sanción en el código penal en 1921 de la despenalización de algunos abortos en determinadas causales. Es una deuda eterna que tiene esta sociedad desde que se construyó como nación. La posibilidad que el Estado Argentino reconozca que las mujeres y las personas gestantes somos sujetas capaces de decidir sobre nuestro cuerpo es algo muy importante y significativo.

¿Cómo se ha logrado instalar la Campaña Nacional por el Derecho Nacional al Aborto Legal Seguro y Gratuito en el espacio público?

 

La Campaña Nacional por el Derecho Nacional al Aborto Legal Seguro y Gratuito se logró instalar en el espacio público porque se acopló, de alguna manera, desarrolló estrategias que los movimientos sociales en Argentina tenemos y se crearon nuevas intervenciones a partir del feminismo como práctica política. La campaña surge en los Encuentros Nacionales de Mujeres que son encuentros que se realizan una vez al año en diferentes ciudades de Argentina, no todas capitales. Es un encuentro que se denomina horizontal, democrático, plural; se habilita el ingreso a cualquier mujer, lesbiana, trans, travesti a los talleres, que es la forma de trabajo en la que se desarrollan las actividades los tres días que dura. En estos espacios de reunión y encuentro en el año 2003 y 2004 había talleres de “Mujer y Aborto” y “Mujer y Estrategias para la Despenalización del Aborto”. En este marco se empezó a cranear la campaña y la forma que tenía que tener. En un inicio era juntar firmas, con mesazos, ese tipo de actividades tenían que ver con poner mesas en lugares públicos de diferentes ciudades y explicar porqué es necesaria la legalización del aborto y juntar firmas que se adjuntaban en apoyo cada vez que se presentó el proyecto de ley en el Parlamento Nacional que fueron siete veces con ésta. La campaña se instaló, principalmente, a partir de los Encuentros Nacionales de Mujeres que era la manera de llegar a una cantidad mayor de personas. Del 2003 a la actualidad, los Encuentros crecieron en convocatoria y asistencia; para que se figure en el 2005 el Encuentro se realizó en la ciudad de Mar del Plata y a un año de dicha Campaña asistieron más de 50.000 mujeres, pico más alto de convocatoria. Los Encuentros Nacionales de Mujeres se remontan a ’86 con alrededor de mil participantes y al presente no ha parado de crecer. A la última convocatoria y movilización, también en Mar de Plata, asistieron mas de 70 000 personas.

Otra estrategia de la Campaña es armar grupos de trabajo, compuestos por organizaciones sociales y mujeres no-organizadas, en diferentes lugares con reuniones semanales para desarrollar intervenciones locales, mesazos, charlas, cines, compartir experiencias, cátedras libres o materias optativas. Por ejemplo, las Cátedras libres se brindan en las Universidades Nacionales, es una materia que está por fuera de la curricula definitiva y que se puede optar para cursar e implica un reconocimiento de dichas universidades nacionales en este debate.

También para poder instalarse en diferentes sectores con una mayor diversidad de voces que hablen y la promocionen, generaron redes de profesionales de diferentes disciplinas que estaban a favor de la legalización del aborto. La “Red de Profesionales por el Derecho a Decidir” donde participan médicos/as, obstetras, enfermeras/os, trabajadoras sociales, psicólogas/os y aquellos que están relacionados con todo sistema de salud. Después la “Red de Docentes Por el Derecho a Decidir”, somos las profes y los profes que damos clases en las escuelas.

Otra cuestión para que la Campaña se instale en el debate público tiene que ver con la implantación de la Ley de Educación Sexual Integral en el 2006 que brinda un marco legal que te permite entrar en las escuelas con contenidos pensado desde el Estado y por tanto obligatorios. De esta manera tenés un respaldo legal frente a la opinión de algunos padres que decían “como le estás enseñando algo que yo no quiero a mi hijo o a mi hija”, es la ley y ahí es donde el Estado empezó a responder a nuestras demandas. Y bueno redes de todo tipo, el sistema de redes.

Otra forma de instalarse y hacer visibles en la calle tiene que ver con el símbolo de la Campaña que es el pañuelo verde donde figuran las tres consignas. El pañuelo en Argentina tiene un significado muy importante porque retoma a las Madres y Abuelas del Plaza de Mayo que con su pañuelo blanco simbolizaban la demanda hacia el Estado, durante la dictadura civico-militar y los gobiernos democráticos a partir del ’83, de la aparición con vida de sus hijos/as y nietos/as desparecidos. Entonces de alguna manera el pañuelo verde tiene ese conducto histórico. La verdad es que no podría afirmar que con esa premeditación se hizo, pero es lindo pensar que sí porque para quienes reivindicamos el derecho a la verdad, a la identidad y la auto-determinación estas dos luchas son una. Esas fueron las diferentes maneras con las cuales la campaña logró instalarse a nivel calle y cada vez está ganando más estratos sociales. Una de las características más particulares que tiene la Campaña para mí, que es un reflejo de lo que son los Encuentros Nacionales de Mujeres, un espacio con un nivel de politización muy grande, no ingenuo y multipartidario, y esas son cosas que en Argentina no se ven muy seguido. Me refiero a que hay católicas por el derecho a decidir, esta organización a nivel internacional, también tiene su expresión acá y construye la Campaña y también participa en los Encuentros. Es un armado político de una multiplicidad y una diversidad muy interesante, eso es lo que creo que logra que el 13 de junio hayamos sido un millón, considerando solo las personas que estuvieron presente frente al Congreso Nacional en Argentina sin contar las movilizaciones que se hicieron en las diferentes provincias.

En muchos países, como en Chile por ejemplo, los/as grupos anti-aborto son numerosos y violentos. ¿Cómo lo ves en Argentina, crees que se ha logrado superar esa polarización de la sociedad?

 

En Argentina los/as anti-derecho son bastantes – el Estado si bien es laico en las escuelas a veces hay crucifijos – y sí, también algunos son violentos. Las veces que yo los he visto en los Encuentros de Mujeres han tenido siempre una posición más de receptividad, de denuncia y no tanto de la acción. En general, están bastante dispersos. Ellos tienen una fecha que se establece y conmemora lamentablemente desde la Constitución Nacional, que es el 25 de Marzo, el Día del Niño por Nacer, y hacen bicicletadas por la vida. Esa organización en este debate no participó. Son expresiones bastantes débiles en términos políticos. En términos de superar la polarización, yo creo que sí, en Argentina, se superó esa polarización. Hemos ganado gente que te dice “yo no aborto porque soy católica, pero me parece que hay que legalizar”, este tipo de discurso que se cambia, que se logra, fue a partir de la visibilización de razones lógicas, de decir “a ver, en tu casa, ¿algún aborto?” – seguro. Esto de humanizar la política, o sea, te humanizo la consigna para que te des cuenta que no es un capricho y por sobre todo, esto del derecho a decidir no es obligación. Yo no te estoy diciendo lo que tienes que hacer, te estoy diciendo simplemente que hay gente que no va a querer hacer lo que vós querés hacer. Han habido escraches a las compañeras que llevan los pañuelos verdes, escraches en el sentido de golpes en la vía pública, patadas, gritos. Pero todo es muy desorganizado. Yo imagino que ellos pensaron que justamente la polarización estaba asegurada y que ellos eran mayoría y que tenían la situación controlada. Me parece que estén reaccionando así marca la pauta de que caracterizaron mal.

¿Podríamos decir que la despenalización del aborto es un logro del movimiento feminista en Argentina y por qué? ¿Qué importancia ha tenido en este sentido el movimiento NiUnaMenos?

 

Si, la despenalización del aborto es un logro del movimiento, además de feminista, del movimiento de mujeres y disidencias con todas esas palabras. Porque hay mujeres que están a favor del aborto que no se reconocen como feministas y hay cuerpos feminizados disidentes lesbianas, por ejemplo, que no se consideran mujeres ni feministas y que han estado desde el minuto cero por la despenalización. Podemos decir que la despenalización es un hecho en tanto que se logró visibilizar la situación y que ha generado más consciencia. De hecho, la despenalización ya es un hecho en términos de que existe en el código penal la figura del aborto, solamente en las provincias o en las ciudades del interior que son fuertemente reaccionarias no, así Tucumán afirmó en la legislatura ser una provincia “pro vida”. Por ejemplo, el año pasado el caso de Belén, una chica que sufrió un aborto espontáneo, fue al hospital y en menos de 24 horas la mujer había sido detenida, judicializada y enviada automáticamente a la cárcel y estuvo dos años presa esperando ser puesta en libertad. Salvo en esas situaciones, a nivel estadístico, más poblacional es muy raro que un aborto finalice en una causa judicial. Pero al margen de estas situaciones, si bien existen, además está el maltrato y desprecio que sufrís cuando vas a hospital o guardia con un aborto. Lo cierto es que si hubiera una causa judicial por cada aborto, todas corresponderían a la cantidad de 500.000 causas en Argentina, que es el número de abortos por año efectuados por fuera de lo que establece el código penal. Y eso no sucede. Entonces varios y varias juristas que hablaron en estas jornadas en Argentina señalaron que la despenalización es un hecho porque no se producen causas judiciales. No se produce un movimiento en la justicia que penalice eso.

Y de hecho, las mujeres siguen yendo a abortar. Diana Maffia decía en la última sesión en el Senado algo que me pareció muy interesante, que tenemos que dimensionar cual es la negación total de poder transcurrir ese embarazo, no importan las razones. ¿En qué situación tenés que estar para arriesgar tu propia vida para que ese embarazo se interrumpa? Si nosotras logramos imaginar esa situación, automáticamente entendemos porque el aborto tiene que ser legal y gratuito. Porque la mujer no se muere por el aborto, se muere por las condiciones en las que se realiza. En este sentido la despenalización es un hecho, pero si no se legaliza signifíca que el Estado va a dejar que se sigan muriendo. Por eso, la despenalización sola no sirve de nada. Por eso, la legalización ojalá sea ley porque es la manera en la que el Estado tiene que responder y poder garantizar el derecho de las mujeres a poder decidir sobre nuestro cuerpo y nuestro deseo de gestar o no.

En ese marco, el movimiento de NiUnaMenos que surge el 3 de junio de 2015 es de suma importancia en cuánto a que el movimiento fue convocado y organizado por periodistas, personas con influencia en los medios de comunicación masivos. No quiere decir que antes había una plena distribución de la palabra igualitaria en los medios de comunicación masivos, todo lo contrario. Pero sí, estas personas que movilizaron NiUnaMenos, desarrollaron una política que le reclamaba directamente al Estado, al que algunas adherían, políticas públicas además de concientización social y exigir al Estado que se haga cargo de la prevención de la violencia contra las mujeres. Este gobierno, si bien habilitó el debate parlamentario, lo cierto es que ha hecho mucho para menospreciar y limitar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y de las disidencias. El sector del gobierno de la coalición “Cambiemos”, los radicales y el partido del Pro, que están en contra del aborto, hablan de educación sexual integral. Ellos deberían saber que el programa de Educación Sexual Integral de Argentina para las 24 provincias tiene solamente 17 personas para organizar ese trabajo. Entonces el movimiento de NiUnaMenos logró instalar a nivel mediático algo que venía surgiendo desde 1986. El NiUnaMenos pudo ser el NiUnaMenos porque los Encuentros Nacionales de Mujeres se venían construyendo desde hace más que una década. Y eso se reconoce y eso se acepta y de eso estamos de acuerdo. Si hay algo que nos deja este debate por el aborto es que hay una hermandad trans organizacional, trans edad, trans condiciones sociales. Es algo muy importante este proceso que se está dando. La legalización tiene que ser ley. Pero también ha sido una escuela de formación política a cielo abierto el debate por la legalización del aborto. Estas palabras no son mías, son de una compañera, pero me parece que es la mejor síntesis. Aprendimos mucho, todas al mismo tiempo y ya no va a ser lo mismo.

Actualmente, en sólo tres naciones de América Latina y el Caribe el aborto es legal, Argentina será el próximo. ¿Por qué Argentina?

 


Tiene que ver con el recorrido que hace el movimiento de mujeres y con los Encuentros Nacionales de Mujeres. Cada una de las que va al Encuentro cuando vuelve a su lugar, sentimos y repetimos este mantra: Todas las que van, vuelven distintas. Y esa que vuelve distinta, habla con otra y la vuelve distinta. Y esa red que se construye de lazos invisibles, de hermandades impensadas, inimaginadas es lo que para mi logra que el debate por el derecho al aborto prospere, se sostenga y sigua existiendo. Nosotras sabemos que aunque sea ley, que ojalá sea así, esto va a seguir, porque los anti-derecho siguen existiendo y a veces ellos entienden que son los que tienen la razón y que la razón se impone por la fuerza. Nosotras del Movimiento de Mujeres hemos aprendido que con paciencia, con dedicación, sobre todo con dedicación más que con paciencia, a fuerza de volvernos creativas, porque el patriarcado también es creativo y se transforma y te vuele a agarrar si quiere, pero a fuerza de creatividad hemos logrado instalar un sentido. Desde la creatividad frente a la necesidad también. Para que el mundo sea un poco más habitable, hay que transformarlo necesariamente y eso lo tenemos que hacer nosotras con nuestras propias manos, nosotres para ser más exacta. Somos nosotres que hacemos nuestro presente, teniendo en cuenta todas las voces y todas las edades y todos los extractos sociales. No es que desconozco las diferencias de clase que existen, pero si hay algo que es la opresión patriarcal, que cuando vos la entendés y te unís, es muy difícil que te vuelvas a desunir por otro medio porque se efectúa un cambio de visión y consciencia. Yo creo que por eso se da en Argentina y yo no tengo duda de que va a llegar en otros países de América Latina y del Caribe porque hay una hermandad latinoamericana y del Caribe muy grande y muy fuerte. Las correlaciones de fuerzas que tenemos también son diferentes. Pero creo que, siendo optimista y sobre todo muy realista, en una suerte de efecto dominó, de ver que la otra puede, como nos pasa en los Encuentros de Mujeres, cuando tú ves que la otra puede y le pasa lo mismo que a ti y pudo, decís y yo por qué no voy a poder? A mi me parece que también va a pasar lo mismo con la legalización del aborto en América Latina y el Caribe y ahí estaremos siempre para acompañarnos y difundir cada una de nuestras luchas porque es la misma.

¿Qué consejos les puedes dar a los movimientos feministas y los movimientos en favor de la despenalización del aborto en otros países?

 

No creo estar en posición de dar consejos de esta magnitud a los movimientos feministas y los movimientos en favor de la despenalización del aborto en otros países. Desde mi recorrido, mi experiencia, mi juventud en este planeta, lo primero es que se puede. Tarde o temprano, lo logramos. De eso me parece que no hay duda. Basta analizar los últimos 100 años de historia y vamos a darnos cuenta de que lo que en algún momento pensamos que era inimaginable, hoy es nuestra realidad. Por eso, muchas veces cuando se nos critícan a las mujeres y a las feministas, de ser exageradas, hay que tener paciencia, quizas el otro no está en el momento en el que vós estuviste para darse cuenta de que todo por lo que luchamos es posible. También hay veces en donde perder un poco el temple es lo necesario porque sumisas nos quiere el patriarcado. Nosotras nos queremos listas, atentas y felices. Con la fuerza y el poder suficiente, autopercibido, autogenerado, sabiendo que es así, necesario para defendernos y para construir las redes y los espacios que necesitemos. Sobre todo hay algo que me parece que es fundamental, que a mi me lo enseñaron los feminismos que transité a lo largo de mi vida, es escucharnos, aprender, aprender a equivocarnos juntas, enojarnos las veces que sean necesarias, pero saber que cada mañana la vamos a seguir remando porque las cosas no se cambiaron del todo. Y a no desanimarse porque lo que nosotras estamos haciendo quizás no lo vamos a ver o sentir inmediatamente, pero en algún momento eso se acumula. La experiencia se acumula, no se pierde. Y se acumula sobre todo a través de la organización. En las formas y de las formas que nosotras queramos, respetándonos. Esa es mi mayor enseñanza del feminismo. Para mí, lo que sucedió este 13 de junio y el 8 de agosto, es un ejemplo exacto y vívido, imposible reproducir con las palabras adecuadas, todas las palabras van a ser pocas, es un ejemplo de lo que es el feminismo en América Latina y en el Caribe. No solo somos las mujeres argentinas las que ganamos.

Fotos: Verónica Ortega

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